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El conocimiento al servicio del desarrollo
La revolución en las tecnologías de la información y las comunicaciones ha puesto sobre la agenda del desarrollo el "factor conocimiento" como recurso clave en toda actividad económica y social, un recurso tan importante como la tierra, el capital y la mano de obra.
En realidad, siempre lo ha sido. Lo que ha cambiado tan profunda y repentinamente es la velocidad con la cual se logra transmitir el conocimiento a cualquier distancia y en cualquier volumen. En otras palabras, se han ampliado las oportunidades para que enormes cantidades de conocimiento, de todo tipo y de todo origen, se transmitan más lejos, más rápidamente y entre una mayor cantidad de personas y organizaciones, gracias a la revolución en la conectividad. Por lo tanto, existe la oportunidad de potenciar su aporte a las actividades económicas y sociales.
Conceptos básicos
Según algunos, el conocimiento puede clasificarse según la manera en que se transmite. Por un lado, existe el conocimiento que se traduce, o "codifica", en información, para facilitar su transmisión y utilización; por el otro está el conocimiento tácito, aquel que es muy difícil o costoso de codificar, y por lo tanto se transmite por medio de la convivencia, o las experiencias en común.
Por ejemplo, un manual para ensamblar una bicicleta requiere la "codificación" del conocimiento de la persona que la diseñó, transmitiéndose este conocimiento en forma de información que el usuario puede presuntamente leer, asimilar y aplicar. El éxito del esfuerzo no está garantizado: dependerá tanto de la claridad e idoneidad de la información transmitida (idioma, diseño gráfico, selección de palabras, sintaxis, modismos), como de la capacidad del usuario para interpretarla (educación, cultura, talento mecánico). Pero ¿cuántos seríamos capaces de escribir o utilizar un manual sobre cómo andar en bicicleta? Este tipo de conocimiento suele ser tácito, y se transmite a través de una experiencia común entre la persona que posee dicha habilidad y la persona que la quisiera adquirir. La transmisión del conocimiento tácito entre colegas juega un papel importante en el perfil de organizaciones aprendedoras, por ejemplo.
Otra manera de clasificar el conocimiento se encuentra en la introducción del Informe sobre el Desarrollo Mundial 1998-1999 del Banco Mundial: a) conocimientos técnicos, o bien, el "cómo hacerlo"; y b) conocimiento sobre atributos, o sea, sobre circunstancias y hechos que hacen más eficientes las transacciones económicas y sociales. En el primer caso, los conocimientos acerca de mejores técnicas de riego, nutrición, conservación ambiental, etc. son imprescindibles para elevar la calidad de vida de todos. Estos conocimientos se transmiten y se adquieren por una combinación de información y conocimientos tácitos compartidos. En el segundo caso, los conocimientos sobre precios de insumos agrícolas, calidad de productos a la venta o ferias internacionales, por ejemplo, son imprescindibles para reducir los costos de transacción y así elevar la competitividad y/o viabilidad de una actividad económica o social. Estos conocimientos se resuelven por medio de herramientas y/o productos de información. (ver vínculos adicionales para mayor tratamiento del tema)
Impedimentos
Los países en desarrollo poseen grandes cantidades de conocimientos que podrían utilizarse más productivamente para resolver sus ingentes problemas económicos y sociales y elevar su competitividad. Sin embargo, suelen presentarse serios obstáculos al uso provechoso de este conocimiento, relacionados con: a) los niveles de educación y formación profesional; b) las dificultades en el almacenamiento, acceso y difusión de conocimiento e información; y c) la sistematización de lo aprendido para enriquecer la base de conocimiento local y nacional. Incluso, muchas innovaciones y conocimientos científico-tecnológicos producidos en los países en desarrollo se "pierden" o se subutilizan por falta de prácticas y mecanismos adecuados de difusión y sistematización. Otros impedimentos provienen de factores culturales y políticos que prevalecen en distintas sociedades.
Muchos países industrializados y emergentes han resuelto los obstáculos mencionados en mayor o menor medida y por lo tanto se les facilita la creación, registro, difusión, almacenamiento, acceso, asimilación, aplicación y sistematización del conocimiento. Asimismo, poseen y desarrollan conocimientos técnicos y productos informativos muy útiles para las necesidades inmediatas y de largo plazo de los países en vías de desarrollo. Muchos creen que el obstáculo más importante para el aprovechamiento de estos conocimientos por los países en desarrollo es el acceso, por ejemplo, a las telecomunicaciones.
Pero los mismos problemas que inhiben la libre producción, circulación y asimilación de conocimientos e información dentro los países en vías de desarrollo, imponen también limitaciones a su capacidad de aprovechar muchos conocimientos valiosos que vienen de afuera. Por otro lado, las condiciones que generaron los conocimientos en el extranjero no necesariamente tienen aplicabilidad en otro país, sector, cultura o situación; requieren un profundo análisis y adaptación ciudadosa. En otras palabras, conectarse al Internet para accesar y compartir el inmenso acervo del conocimiento mundial que circula libremente representa una enorme oportunidad, pero no constituye en si ninguna garantía de éxito.
Retos para los países en desarrollo
Para que el conocimiento y la información puedan servir como palanca importante del desarrollo independientemente del auge de la conectividad es imprescindible fomentar la capacidad de selección y traducción de experiencias, información y conocimientos tanto propios como ajenos, de manera que enriquezcan los acervos locales. De igual importancia es el esfuerzo de producir información local, de ponerla en común y de sistematizar las experiencias en el contexto de proyectos e iniciativas concretas, para que otros también puedan enriquecer sus acervos de conocimiento y no tener que reinventarlos innecesariamente. El ciclo vicioso de la pobreza y el aislamiento podría así, poco a poco, convertirse en un "círculos virtuoso" de aprendizaje y desarrollo.
Ejemplos de buenas prácticas en este campo abundan, y son más accesibles que nunca, gracias al Internet y a la creciente disposición de enriquecer el dominio público con experiencias, aportes y recursos. Algunos de estos ejemplos pueden encontrarse en nuestras páginas de vínculos salvadoreños y vínculos externos, así como en las páginas individuales de nuestros círculos de aprendizaje sobre los temas de educación, migración, desarrollo local, desarrollo rural, organizaciones aprendedoras, y pequeña/microempresa.
Los retos que enfrentamos incluyen:
traducir estas experiencias en provecho local, identificando los factores de éxito en cada caso y evaluando su aplicabilidad dentro del contexto local;
aprovechar mejores prácticas locales para potenciar su impacto en un determinado sector o región;
identificar obstáculos críticos que impiden la creación, difusión y acceso del conocimiento, por ejemplo, y diseñando respuestas en términos de productos o herramientas de información, alianzas entre las partes interesadas, recursos externos, infraestructura, legislación o reglamentación;
medir el impacto o valor agregado que produce una mejor aplicación de conocimiento y/o herramienta de información para un proyecto o iniciativa;
identificar mecanismos para incentivar una buena práctica local, definir el papel del gobierno y las alianzas necesarias o deseables.
| Actualización 31-05-1999 |
| Conectándonos al Futuro, San Salvador, El Salvador |
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